domingo, 19 de agosto de 2007

JUVENTUD DIVINO TESORO

esulta curioso como ha cambiado la juventud en unos cuantos años.
Todavía recuerdo cuando siendo chaval (en la época del acné) nos reuníamos en la antigua Plaza de la Constitución (ahora la han convertido en Paseo del Estatuto 2ª parte) y se nos pasaban las horas hablando de nuestras cosas, todas ellas sin trascendencia pero nuestras cosas al fin y al cabo.

Después llego la etapa de empezar a salir y nuestras salidas consistían en ir al Mesón de la Reja (ahora es un restaurante chino y no entiendo como se permitió en su dí cometer ese sacrilegio con ese edificio histórico) y jugar unos billares entre coca cola y coca cola.

La siguiente etapa (ya teníamos pelusillas en la cara) fue la época de las litronas en el Picacho. Me acuerdo como cuidábamos los cascos vacíos para que nos devolvieran 1 o 2 duros. Ojo que la litrona se competía entre 6 o 7, nada de una por cabeza como ahora (bueno, quizás alguna vez ...).

Eso si, nunca se nos ocurrió tirar el casco de la litrona al suelo en la calle (accidentalmente puede que si), nunca nos dió por apedrear las farolas, ni rajar las ruedas de los coches de toda una calle....y por supuesto eso de faltar a un mayor era algo que creo que no se conocía ni entre los más pintas de la época.

¿Donde esta eso ahora?. La diversión sana, el respeto por las cosas y por las personas?

Cada día observo con tristeza como los chavales de hoy han perdido totalmente el rumbo (no todos por suerte pero si una parte importante).

Estos chavales parecen tener un único objetivo en su vida...diversión a toda costa y por encima de todo. No parecen tener visión de futuro, solo vivir al día reventando los cochazos que todavía no se de donde sacan ni como los mantienen. Por supuesto el respeto por las normas de trafico es nulo y te avasallan sin pensar en las consecuencias ni para ti ni lo que es peor, para ellos.
Peor que los coches son los que van en moto o ciclomotor, luciendo su cuerpo como si nada (el que se caiga las lleva claras), por supuesto sin casco y superando con creces el número máximo de personas permtidas (he contado hasta 4 en un ciclomotor). La principal afición de estos chavales consiste en circular por donde no se puede (parques y zonas peatonales, aceras, etc.), hacerlo en sentido contrario aunque esté señalizado.
Me pregunto a que se dedicarán estos chavales, que ahora tienen 15 - 18 años, cuando tengan 10 años más. Que futuro les espera, ¿o es que no tienen futuro?.
Mi hijo se acerca a esta edad y la verdad es que me da pánico lo que se va a encontrar (y con él toda la familia), porque la verdad es que cuesta trabajo mantenerlos dentro del camino. Es muy fácil salirse de ese camino viendo como se premia al malo y no se incentiva al bueno (o al normal).
Todo esto pasa sin que quienes pueden tratar de resolverlo hagan nada al respecto, como por ejemplo:
- Quien no estudia no suspende, solo se repite una vez, es decir, quien se tira al palo un año repite, pero aunque al siguiente siga en ese plan lo psarán de curso. Es decir, se le premia, mientras que el que estudia no recibe premio alguno.
- El menor es intocable, da igual que se cage en los muertos de un agente de la autoridad, es INTOCABLE, y lo peor de esto es que ellos lo saben y se aprovechan.
No se en que parte del camino se quedó esa forma de diversión sana, la cual no estaba reñida con la educación y el respeto, quizás cuando cambio el sistema de enseñanza, cuando se aprobó la ley del menor.. o quizás son cosas de la vida. No se no se.

2 comentarios:

  1. Estimado paisano de este pueblo lleno de macarras y chorizos pero afortunadamente bonito pueblo, quería agradecerte que pierdas tu tiempo entrando en mi blog y que de paso lo comentes. Me agrada saber que no soy el único que entra.
    Seguidamente decirte que como he podido vivir de cerca tanto buena juventud como mala, decirte que te equivocas: los malos no caben a litro por cabeza, sino algunos a dos... y otros incluso ya optan direcamente por el ron con cola y su consiguiente porrito, jeje.
    Qué decir... pues que no hay remedio, salvo que se permute la carroña de ley que hay en España para el menor y de paso debería haber eficacia policial; yo también he llegado a ver a 5 personas en una misma moto, increible.
    De todos modos, seamos optimistas y veamos el vaso medio lleno: los buenos jóvenes son los que están escondido en casa o los que están por las calles pero sin formar jaleo alguno. Esos sí son el futuro, los otros tristes protagonistas del mismo...

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  2. Perder el tiempo compartiendo los pensamientos nunca es perder el tiempo, ya que siempre podremos sacar provecho de los mismos.

    Yo también te agradezco la visita y el comentario.

    Por cierto, al igual que tú prefiero ver el vaso medio lleno, ya que si no ...

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